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Cómo funciona la búsqueda por selfie y por dorsal en RunPics

Qué ocurre entre que subes una foto y que un corredor se encuentra con una selfie o con su número: reconocimiento facial, lectura de dorsales y privacidad.

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5 min de lectura
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Equipo RunPics
Pantalla de teléfono mostrando la búsqueda por selfie dentro de un álbum de carrera

Un álbum de carrera tiene cuatro mil fotos. Un corredor sale en seis. La distancia entre esas dos cifras es todo el producto.

Este artículo cuenta qué pasa por debajo entre el momento en que arrastras una carpeta al navegador y el momento en que alguien se encuentra en dos segundos.

Paso 1: la foto llega y se guarda cifrada

Cuando subes un archivo, el original se guarda con una clave no adivinable y nunca se sirve públicamente. Solo se entrega, y solo el original completo, a quien lo ha comprado, a través de un enlace de descarga con caducidad.

De cada archivo generamos tres versiones distintas:

  • Una miniatura ligera para la cuadrícula del álbum.
  • Una vista previa grande con marca de agua, que es lo que ve todo el mundo.
  • Una copia limpia de trabajo que solo usan los procesos automáticos y que nunca se muestra ni se publica.

Paso 2: se lee la hora y se ordena

Leemos los metadatos EXIF para saber cuándo se disparó cada foto. Es lo que ordena el álbum cronológicamente y lo que permite agrupar por tramos. Si un archivo llega sin fecha, lo marcamos y sigue publicándose, pero pierde ese orden.

Paso 3: se detectan los dorsales

Un modelo de visión analiza la copia de trabajo y devuelve los números que encuentra, cada uno con un nivel de confianza. Esos números se indexan y son los que responden cuando alguien escribe su dorsal en el buscador del álbum.

Dos matices que conviene conocer:

  • La búsqueda tolera errores. Los dorsales se leen mal con frecuencia: un 8 que parece un 3, un 1 que se pierde en un pliegue de la camiseta. Por eso, además de la coincidencia exacta, buscamos por prefijo y probamos variantes de un solo carácter. Quien busca "4038" también ve fotos etiquetadas como "4033".
  • Si la lectura falla, la foto no desaparece. Simplemente no aparece por esa vía; sigue estando en el álbum y sigue siendo encontrable por selfie y por orden cronológico.

Paso 4: se indexan los rostros

Este es el paso que hace la magia. De cada cara detectada en la copia de trabajo se calcula un vector numérico — una lista de números que representa la geometría del rostro — y ese vector se guarda en un índice asociado al álbum.

Lo importante: ese vector no es una foto y no se puede revertir a una cara. Es una huella matemática. No guardamos "la cara de Juan"; guardamos una serie de números que permite decir si dos caras se parecen mucho o poco.

Paso 5: alguien se busca

El corredor entra al álbum y sube una selfie desde el móvil. Ocurre lo siguiente:

  1. Calculamos el vector de esa selfie, exactamente igual que hicimos con las fotos del álbum.
  2. Comparamos ese vector con el índice de ese álbum concreto, nunca con toda la plataforma.
  3. Devolvemos las fotos cuya similitud supera un umbral, ordenadas de mayor a menor parecido.
  4. La selfie se descarta. No se guarda, no se publica, no entra en ningún álbum.

Todo el proceso ocurre en un par de segundos. El resultado no es "las fotos de Juan": es "las fotos en las que aparece alguien muy parecido a quien acaba de subir esta selfie", que en la práctica es lo mismo, con algún falso positivo ocasional.

Por qué a veces no aparecen todas

Ninguna de las dos vías es perfecta, y es mejor decirlo claro que prometer un 100 %.

La búsqueda por dorsal falla cuando:

  • El número está doblado, arrugado o tapado por un brazo.
  • La foto es de perfil o de espaldas.
  • El corredor se cambió el dorsal de sitio a mitad de carrera.
  • La luz dura del mediodía quema el contraste del número.

La búsqueda por selfie falla cuando:

  • La selfie es antigua, con otro peinado, otra barba o gafas distintas.
  • El corredor lleva gorra y gafas de sol en la carrera y no en la selfie.
  • La cara aparece muy pequeña o muy desenfocada en la foto de carrera.
  • La foto está tomada a contraluz y la cara está en sombra profunda.

Por eso las dos vías conviven: entre las dos se cubre casi todo el álbum. Y siempre queda el orden cronológico, que para quien sabe su hora de paso funciona sorprendentemente bien.

Qué significa esto para ti como fotógrafo

Conocer el mecanismo cambia cómo disparas:

  • Enfoca al torso y a la cara. Los dos sistemas dependen de la nitidez ahí.
  • Prioriza el frontal y el tres cuartos. El perfil no da dorsal ni da rostro suficiente.
  • No descartes por dorsal ilegible. Si la cara se ve, la selfie la encuentra.
  • Sube todo. Cuantas más fotos con una persona reconocible, más resultados devuelve su búsqueda y más probable es que compre varias.

Y para ti como corredor

  • Sube una selfie reciente, de frente, con buena luz y sin gafas de sol.
  • Si llevabas gorra en la carrera, prueba también con una selfie con gorra.
  • Prueba las dos vías: primero el dorsal, luego la selfie.
  • Si tu dorsal empieza por ceros, prueba con y sin ellos.
  • Si aun así no te encuentras, escribe al fotógrafo desde el propio álbum: casi siempre hay solución.

Privacidad, en una línea

Los originales nunca son públicos, las vistas previas llevan marca de agua, la selfie de búsqueda no se almacena, los vectores faciales no son imágenes y solo se comparan dentro del álbum en el que se generaron. La localización GPS que pueda venir en el archivo no se publica nunca.

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